Según un Estudio sobre la Representación Social del Tatuaje elaborado por Leonardo Prado, licenciado en Psicología, y Jasmin Barra, egresada de la Carrera de Psicología de la Universidad La Salle, el 36% de las personas entre 18 y 29 tienen al menos un tatuaje.
La historia del tatuaje recorre todos los continentes y las islas a los alrededores del mundo, con diferentes significados: magia, religión, terapéuticos, curativos, de distinción social, rituales, estética…
“Se calcula que 1 de cada 8 personas en el mundo tiene al menos un tatuaje”, afirma el estudio. Y, seguramente, muchas de ellas quieran comenzar con un tratamiento de depilación láser para eliminar el vello no deseado de forma definitiva. O quizás, están inmersos en el tratamiento de láser de una o varias zonas del cuerpo y están planteándose hacerse un tatuaje. Entonces, surge la pregunta: ¿Me puedo depilar con láser si tengo tatuajes?
La palabra “tatuaje» significa dibujo o palabra que queda gravada, y “tatuar” se conoce como la acción de realizar grabados en la piel humana introduciendo sustancias colorantes o pigmentos bajo la epidermis. Bajo ella, actúa también el láser, el suave haz de luz proporcionado por los equipos de depilación, para llegar hasta el folículo piloso y quemar su raíz, terminando así de forma definitiva con el crecimiento del pelo.
Aunque realices un tatuaje sobre tu piel, en esa parte seguirá creciendo el vello, creando un efecto antiestético, ya que el pelo cubrirá el dibujo. Entonces, ¿cómo depilar esa zona? En primer lugar, hay que saber que un tatuaje es, en realidad, una erosión en la piel, y la depilación con métodos tradicionales como la cera o el arranque del vello con otros métodos, puede causar irritación, dolor e infectarse. De hecho, una vez hecho el tatuaje, es recomendable esperar el período de tiempo que te indique hasta que la ‘herida’ haya sanado.
La depilación se puede realizar sobre el resto de la zona, cubriendo el tatuaje por completo y aplicándolo alrededor del mismo.
Si aún no te has hecho el tatuaje…
Lo más recomendable es que realices un tratamiento de depilación con láser sobre la zona que vas a tatuar antes de hacerlo y consultar con el equipo de técnicos tu intención para que puedan asesorarte de la mejor manera sobre el tiempo que debes esperar tras la última sesión de láser.
Esta es la mejor alternativa, ya que el pelo sobre la zona a tatuar ya habría desaparecido y no volverá a crecer, salvo algún bulbo que haya sido difícil de eliminar, pero que puede tratarse de algún vello aislado y que podrías eliminar con el uso de pinzas en el caso de que ocurriera.
Si ya tienes un tatuaje…
Pero si ya tienes el tatuaje hecho cuando decides depilarte con láser, existen ciertos riesgos. El láser activa la pigmentación oscura de la melanina, lo que le permite llegar hasta el folículo piloso y quemarlo.
Aplicar el láser sobre un tatuaje, provocaría que el haz de luz emitido asimilara los colores del tatuaje como los pigmentos oscuros sobre los que debe actuar y la piel podría quemarse, sin llegar a ser efectiva, ya que no conduciría a la raíz del vello.
Esto, además, puede provocar la distorsión del dibujo del tatuaje, pudiendo llegar a eliminar hasta el 75% del color de un tatuaje. Por ello, en BQB depilación láser no aplicamos el láser sobre ningún tatuaje, sea del tamaño que sea.
Depilación láser y tatuajes
No obstante, la depilación se puede realizar sobre el resto de la zona, cubriendo el tatuaje por completo y aplicándolo alrededor del mismo. Para depilar el vello que crece sobre el tatuaje, la única opción sería hacerlo mediante un método tradicional.
¿Tienes uno o varios tatuajes y quieres asesoramiento? Escríbenos, llámanos o ven a visitarnos a nuestro centro, el único con láser Alejandrita en Ciudad Real, y resolveremos todas tus dudas.